Cómo migrar de Windows XP a Windows 8.1 fácilmente

Cómo migrar de Windows XP a Windows 8.1 fácilmente
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Se ha establecido que para el 28 de abril del presente año se dará por terminado el soporte oficial al tan apreciado Windows XP, esto se debe a que se ha dado un impulso a la migración a sistemas operativos más modernos y entre ellos no podía faltar el más nuevo, Windows 8.1. Así que si eres de los usuarios de Windows XP que está pensando en una actualización, te recomendamos que lo cambies por Windows 8.1, una opción para modernizarte.

A continuación, te compartimos algunos consejos interesantes con los que puedes hacer una migración adecuadamente a Windows 8.1. Antes de entrar en detalles, debes tomar en cuenta que la migración desde Windows XP a una versión posterior es importante debido a que, por la falta de actualizaciones y soporte, puede quedar expuesto a diversas vulnerabilidades. ¿Estás listo para comenzar? Entonces ¡toma nota!

Cómo debe ser la compatibilidad del software

Si crees que es más conveniente una actualización desde un equipo que ejecutaba Windows XP a una versión posterior, lo primero que debes hacer es asegurarte de que éste sea compatible con la nueva versión de Windows y en este caso específico con Windows 8.1. Por su parte, Microsoft deja en claro desde su página oficial los requisitos mínimos para ejecutar Windows 8.1, aunque hay que dar una importante aclaración.

Los requisitos mínimos que hoy te compartimos son los que Microsoft recomienda para que el sistema se pueda ejecutar correctamente y de forma fluida. No obstante, si eres un usuario que no cumple con alguno de estos requisitos indispensables puedes dejar fuera alguna función. Por ejemplo, puedes utilizar Windows 8.1 con pantallas de cualquier resolución, pero si no tiene al menos 1024 x 768 pixeles las aplicaciones Modern  UI no funcionan, aunque si tienen acceso total al escritorio clásico.

Requisitos mínimos para la migración

  • Procesador: 1 gigahercio (GHz) o más rápido
  • RAM: 1 gigabyte (GB) (32 bits) o 2 GB (64 bits)
  • Espacio libre en disco duro: 16 GB (32 bits) o 20 GB (64 bits)
  • Tarjeta gráfica: Microsoft DirectX Dispositivo gráfico 9 con controlador WDDM

Debes tomar en cuenta que si el ordenador que deseas actualizar cumple con alguno de esto puntos, es importante pensar en realizar una actualización de su hardware. Incluso si se trata de un portátil lo importante es evaluar directamente la compra de otro, pero tomando como ejemplo que si cumples con los requisitos mínimos hay que proseguir con la actualización.

En este caso te aconsejamos, antes de iniciar con la actualización, la creación del tan importante respaldo de tu información. Aunque tengas la facilidad de instalar el nuevo sistema sin darle formato a tu medio de almacenamiento, la instalación de éste tiene que ser limpia. Esto no es todo, pues corres el riesgo a que por algún error puedas perder toda la información guardada.

Si no quieres que surja este inconveniente al momento de una migración, no está de más realizar copias de seguridad de tus datos, bien sea pasando la información a medios de almacenamientos externos como: discos duros, algún pendrive, entre otros, o apostar directamente por la nube de OneDrive e ir subiendo tu contenido al servicio para que así, sin hace ningún movimiento adicional, después de instalar Windows 8.1  tengas disponible toda tu información.

Cuando tengas protegida toda tu información, otro paso a realizar y que no debes olvidar es verificar la compatibilidad del software      que se utilizaba en Windows XP. En este caso lo puedes realizar por diversas vías aunque la más recomendable es revisar directamente en la página del desarrollador del programa si hay compatibilidad con versiones posteriores a Windows.

 ¿Sabes cómo comprar Windows 8.1?

Si ya has cumplido con los requisitos anteriores a la instalación, es momento de comparar tu nuevo Windows 8.1. Aquí tienes diversas vías para lograrlo, pero bien sea desde alguna tienda física o desde la web el precio para Windows 8.1 es de 118.9 euros, pero si prefieres la versión Pro éste sube a los 279.99 euros.

Cómo migrar de Windows XP a Windows 8.1 fácilmente

Para ambas versiones, si eliges por comprarlo desde la Microsoft Store tienes la oportunidad de adquirirlo de manera física (DVD) o descargable. Sin embargo, lo más recomendado es que aun cuando se adquiera de manera descargable y fueras a realizar algún movimiento como esta instalación desde Windows XP, generes un DVD con el sistema operativo.

Comienza la instalación de Windows 8.1

Si ya has adquirido Windows 8.1 o Windows 8.1 Pro y tienes a la mano la clave para activarlo, lo primero que debes hacer es instalar el DVD o conectar tu USB autoarrancable. A continuación, desde el BIOS debes seleccionar alguno de estos dos como el primer dispositivo de arranque para poder iniciar la instalación de tu nuevo sistema operativo. Cuando ya tengas iniciada la instalación tendrás disponible las clásicas opciones para seleccionar el país o región.

Después aparece el botón “instalar ahora” que al momento de presionarlo te llevará hasta una ventana en la cual podrás seleccionar el tipo de instalación a realizar. En tu caso, al tratarse de Windows XP no puedes hacer uso de la opción “actualización” por lo que debes elegir “personalizada”. Al elegir esta opción debes realizar una instalación completamente limpia del sistema operativo, por tanto, nos e guardaran las aplicaciones ni tampoco las configuraciones que hayas tenido en Windows XP.

Cuando tengas seleccionada esta opción debes pasar a la ventana para seleccionar en qué disco o partición deseas instalar Windows 8.1. En esta ventana te aparecerán diversas opciones disponibles, que van desde administrar las particiones o formatear alguna de ellas, hasta formatear directamente algún disco duro eliminando todo lo que has almacenado en él.

Así que tienes varias cuestiones para analizar, y que para los usuarios que decidan hacer una instalación totalmente limpia es recomendable formatear la partición o el disco duro, en donde se instalará el sistema. Por supuesto, esta opción implicaría la pedida de tu información almacenada. Sin embargo, habrá quien decida no darle formato a las particiones, discos duros e instalar el sistema operativo sobre alguno de estos medios de almacenamiento.

Esto quiere decir que todos los archivos personales se mantendrán en una carpeta llamada “Windodows.old” dentro del mismo disco de instalación. También te recomendar optar por formatear el disco o la partición donde vas a instalar tu nuevo sistema, pero no debes olvidar hacer el respaldo de toda la información muncho antes de iniciar con la instalación.

Ahora bien, si ya tienes administrados tus discos o particiones, y seleccionado donde quieres instalar el sistema, el programa de instalación pasará a realizar diversos pasos hasta finalizar la instalación mandando a la configuración de éste. En estas opciones puedes seleccionar los colores con los que deseas personalizar tu pantalla de inicio, agregar un nombre al PC, entre otras cosas.

Incluso si te encuentras conectado a Internet, se te solicitará iniciar sesión con tu respectiva cuenta de Microsoft para hacer uso de los diferentes servicios que se ofrecen en Windows 8.1., además de sacarle todo el jugo al almacenamiento en la nube de OneDrive almacenando tus imágenes, documentos y la configuración del PC, respaldos en el servicio. Cuando termines con estas configuraciones por fin tendrás instalado Windows 8.1.

Cuando termines con la configuración, es importante instalar los controladores necesarios para aprovechar todo el hardware disponible en tu PC. Cuando realices la instalación de Windows 8.1 éste incluye cierta cantidad de controladores genéricos para la mayoría de hardware, pero aun así es aconsejable hacer una revisión exhaustiva sobre qué controladores requiere instalar para activar todo los dispositivos del ordenador.

Finalizada la instalación también es importante volver a instalar todo el software que tenías en Windows XP aunque sin olvidar verificar en la página del fabricante si éste es o no compatible con Windows 8.1. Aquí el sistema tiene varias opciones para el software no compatible en el ‘Solucionador de problemas de compatibilidad de programas’, que van desde cambiar a modo de compatibilidad, color reducido, ejecutar como administrador, y más.

Cómo migrar de Windows XP a Windows 8.1 fácilmente

Ahora que ya sabes cómo migrar de Windows XP a Windows 8.1, como último consejo insistimos en el respaldo de tu información. En muchos caso este tipo de migraciones, por alguna u otra situación, pueden ocurrir errores durante la instalación, así que no está de más tener en algún medio externo toda nuestra información y datos importantes antes de hacer nada.