¿Cómo irte de vacaciones si eres freelance?

¿Cómo irte de vacaciones si eres freelance?
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Trabajar como freelance tiene muchas ventajas: tienes horarios de trabajo flexibles, libertad para elegir los proyectos en los que trabajas y la capacidad de fijar tus propias tarifas. Pero desafortunadamente ser freelance también tiene sus desventajas: solamente se cobra por las horas de trabajo realizadas y no existen las vacaciones pagadas ni los días libres.

Como en cualquier trabajo, cuando eres autónomo, es importante tomar descansos para recargar pilas y evitar el desgaste. Es muy habitual cuando se trabaja como freelance caer en un bucle de horas de trabajo acumuladas sin tener ningún día libre. Esto te puede parecer la mejor manera de maximizar tus ganancias, pero podría traducirse en un desastre si descuidas tu salud física y mental.

Entonces, ¿cómo puedes planificar esas vacaciones que tanto necesitas sin perder a tus clientes?

1. Planifica tus vacaciones con antelación

Es importante planificar tus vacaciones con tiempo. Esto te permite avisar con suficiente antelación a tus clientes y organizar tu trabajo, de manera que puedas conseguir más proyectos a lo largo de varios meses cuando vuelvas a la carga.

Si estás planeando unas vacaciones de dos semanas, tendrás que sumar esas horas a tu carga de trabajo habitual los meses antes de irte si no quieres perder dinero. Cuanto más tiempo tengas para planificarlo, menos doloroso será.

La mayoría de los clientes son razonables y no esperan que los trabajadores freelance estén disponibles los 365 días al año, pero si desapareces sin darles aviso, pondrás en peligro esa relación comercial. Asegúrate de decirles con tiempo que vas a tomarte unas vacaciones, para que puedan planificar sus proyectos y adelantarlos en caso de que sea necesario.

2. Sé accesible

Nadie quiere estar encadenado a su portátil mientras está de vacaciones, pero puede ser muy tranquilizador para tus clientes saber que estarás disponible en caso de emergencia.

En lugar de ignorar el trabajo por completo, es prudente continuar revisando tus emails y proporcionar un número de contacto para que tus clientes pueden contactar contigo si es necesario.

En algunos casos, especialmente si sueles tener pequeños proyectos regulares, puede ser menos molesto trabajar uno o dos días por semana mientras estás de vacaciones. Si estás planeando unas vacaciones largas, es muy probable que te acabes estresando por la acumulación de trabajo, y esta es una buena manera de llevar las cosas al día sin dejar de tener unas vacaciones decentes.

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3. Externaliza

Otra solución eficaz es tener una lista de contactos que a los que puedas subcontratar el proyecto cuando te encuentres enfermo o quieras irte de vacaciones. Esto te permite continuar con tu carga de trabajo normal (aunque sin sueldo o con uno muy reducido), incluso cuando estás ausente por un período prolongado.

Si eliges este método es importante tomarte algún tiempo para encontrar a otros profesionales independientes que pueden trabajar bajo tus normas y que no tengan demasiados compromisos.

Los foros, grupos de redes sociales y lugares como LanceTalent son un buen lugar para encontrar profesionales y compartir la carga de trabajo cuando sea necesario.

Una advertencia: asegúrate de obtener la aprobación de tus clientes antes de subcontratar cualquier proyecto. Probablemente no le parecerá muy bien que alguien más esté trabajando en su proyecto sin haberlo discutido primero.

Disfruta Tus Vacaciones

Si has planeado adecuadamente tu tiempo de descanso y avisado con antelación a tus clientes, no hay razón alguna para no disfrutar de tus merecidas vacaciones. Después de un descanso decente podrás regresar al trabajo con entusiasmo y motivación y siendo mucho más productivo.

5 habilidades de un trabajador freelance de éxito

Cómo ser eficiente al trabajar desde casa

No importa si eres programador, diseñador o redactor, todo trabajador freelance sabe que su trabajo no sólo consiste en el desarrollo de esas actividades. También debes ser un buen administrador de tu dinero, ser tu propio secretario y tu gestor de proyectos.

En este post haremos un repaso por todas aquellas habilidades comunes a cualquier trabajador freelance, que te salvarán de más de un apuro si sabes realizarlas correctamente.

1. Saber definir el presupuesto

El dinero a menudo crea conversaciones incómodas. Abordar el tema puede ser complicado a veces, pero es algo que debes establecer antes de que comiences a trabajar. Lo ideal es que lo discutas durante tu primera conversación con el cliente.

  • En primer lugar, pregúntale sobre su tipo de negocio.
  • Luego pregúntale acerca de los problemas que tienen que resolver.
  • Finalmente coméntale exactamente cómo vas a resolver sus problemas y a mejorar su negocio.

En ese punto de la conversación en la que el cliente ya está prevenido acerca de lo que le va a aportar tu trabajo a su negocio, será mucho más fácil que podáis llegar a un acuerdo.

2. Lidiar con clientes que no responden

Seguramente te ha pasado más de una vez que un cliente que parecía super interesado en realizar un proyecto contigo, al final desapareció sin dar más señales de vida. Si no te contesta a las llamadas, la única opción es enviarle un email. Pero debes saber elegir las palabras adecuadas para no sonar ni demasiado enfado ni demasiado desesperado. Una buena opción sería:

“Ya que no he vuelto a saber de usted, asumiré que sus prioridades han cambiado y que no desea seguir adelante con el proyecto”

3. Conseguir que un cliente te pague

Los clientes que no responden pueden ser muy molestos, pero los clientes no te responden y que además te deben dinero son los peores clientes que te puedes encontrar.

Cuando un cliente te debe dinero, un simple email no lo puede arreglar, pero afortunadamente, hay otros métodos que un freelance astuto puede emplear para recoger lo que es suyo.

En primer lugar, prueba la siguiente serie de comunicaciones.

  • Si ya le has enviado una factura, envíale un recordatorio por correo electrónico al cliente haciendo alusión a posibles cargos por la demora. Mantén un tono amable, a pesar de que se te puedan pasar toda clase de palabras desagradables por la cabeza.
  • Si eso no funciona, envíale un segundo recordatorio y una segunda factura con los cargos finales.
  • Si eso no funciona, envíale un tercer recordatorio haciendo alusión a la posibilidad de consecuencias legales.
  • Y si eso no funciona, busca a tu cliente en las redes sociales y escríbele públicamente lo que te está pasando.

Si no quieres que te pase esto nunca más, prueba a trabajar a través de plataformas de empleo como LanceTalent, en las que el pago de los proyectos está siempre asegurado. Hasta que el cliente no realiza el depósito, el profesional freelance no comienza a trabajar.

4. Aprender a decir no

La palabra “no” tiene una belleza singular.

¿Puedes hacer esto de forma gratuita? No.

¿Puedes hacer esto por la mitad de lo que normalmente cobras? No.

¿Puedes hacer esto a pesar de que no estaba en los términos acordados? No.

Puede sonar contradictorio, pero aprender a decir que no, te ayudará a evitar a malos clientes, proyectos mediocres y otros obstáculos profesionales.

5. Entender el doble sentido de las palabras de tus clientes

Este es otro truco que te ahorrará tiempo y te evitará situaciones improductivas, solo la experiencia te ayudará a distinguir los buenos clientes de los malos.

  • Los clientes que necesitan que se haga algo “con urgencia” probablemente ya estaban fuera de plazo antes de hablar contigo por primero vez y no harán más que meterte presión para que finalices el trabajo cuanto antes.
  • Los clientes que te tientan con la “posibilidad de más trabajo en un futuro próximo” probablemente no puedan pagarte mucho por el trabajo que necesitan en el presente.
  • Los clientes que dicen que “es un trabajo sencillo” probablemente no tengan ni idea de cómo es de simple o complicado ese trabajo.

Por supuesto no todos los clientes son iguales. A lo largo de tu carrera como freelance te encontrarás con muchos con los que tendrás una buena relación de trabajo y deberás saber como mantener y conservar esa relación para conseguir más proyectos en el futuro.

¿Te resultan familiares estas habilidades? ¿Conoces alguna otra? ¡Déjanos tu opinión en los comentarios!